WASHINGTON, Estados Unidos.- El ala izquierda del Partido Demócrata celebró una victoria en las primarias para el Senado de Estados Unidos en Florida, mientras los votantes rechazaron a varios de los candidatos republicanos apoyados por el presidente Donald Trump. El que era uno de los principales estados bisagra en las elecciones de Estados Unidos, Florida, lugar de residencia del mandatario, se ha desplazado marcadamente hacia la derecha en la última década. Trump ganó allí por 13 puntos en 2024 y los republicanos dominan los cargos estatales.

Pero el martes, la legisladora estatal de izquierda Angie Nixon derrotó al ex funcionario de seguridad nacional Alexander Vindman, considerado favorito, para obtener la nominación con la que competirá en noviembre por el escaño en el Senado en manos de los republicanos.

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El resultado fue una de las mayores sorpresas de la temporada de primarias, ya que Nixon se sobrepuso a una enorme desventaja en recaudación de fondos frente a Vindman, quien se convirtió en una figura nacional después de testificar contra Trump durante el primer juicio político en su contra.

Trump celebró la derrota de Vindman en las primarias en una publicación en redes sociales, en la que llamó al condecorado veterano de combate “canalla traidor” y pronosticó la “segura derrota” de Nixon frente a su oponente republicano en noviembre.

Nixon es miembro de los Socialistas Democráticos de Estados Unidos y contó con el respaldo de destacados legisladores de izquierda, aunque la organización nacional no la respaldó formalmente. “Mire, podemos discutir todo el día sobre las etiquetas de la gente, pero al final del día, a mí me importan las necesidades de las personas”, dijo Nixon a NBC News durante la campaña.

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Su victoria reavivó el impulso del ala izquierda demócrata después de que perdiera por un margen estrecho unas primarias para la gobernación de Wisconsin que habían generado gran expectativa la semana pasada.

El resultado también podría hacer que una contienda por el Senado de Florida, ya de por sí difícil, sea mucho más complicada para los demócratas. Los analistas rebajaron de inmediato las probabilidades demócratas de arrebatar ese escaño después de la votación del martes.